Pragmatismo sindical antes con el PRI ahora con Morena
Pragmatismo sindical antes con el PRI ahora con Morena, organizaciones sindicales como CTM, CROC y el SNTE que antes operaban como «soldados» del PRI en movilizaciones electorales y políticas, ahora replican patrones similares con Morena: presencia masiva en actos oficiales, afiliaciones colectivas y respaldo a reformas laborales y políticas del gobierno.
En los últimos años, particularmente durante el gobierno de la Cuarta Transformación y en el primer año de la presidencia de Claudia Sheinbaum, se ha observado un cambio significativo en las alianzas políticas de varios sindicatos mexicanos.
Organizaciones que durante décadas fueron pilares del Partido Revolucionario Institucional —incluso parte del corporativismo priista que sostuvo su hegemonía por más de 70 años— han migrado hacia el Movimiento Regeneración Nacional, Morena, el partido en el poder.
Este fenómeno ha sido descrito por diversos medios como una «cooptación sindical» o un «regreso al corporativismo», donde líderes sindicales movilizan a sus bases en eventos oficiales de Morena, similar a las prácticas históricas del PRI.
En eventos masivos en el Zócalo de la Ciudad de México como el del primer año de gobierno de Sheinbaum y los «Siete años de la transformación», estos gremios han participado activamente con banderas, zepelines y contingentes.
El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, históricamente ligado al PRI con líderes como Elba Esther Gordillo en su momento, ahora su dirigente, Alfonso Cepeda, senador por Morena, ha impulsado la afiliación masiva. En enero 2026 se reportó que alrededor de 1.25 millones de maestros, la mitad de sus agremiados, se afiliaron directamente a Morena.
Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana, tradicionalmente priista, ha mostrado apoyo explícito al proyecto de Sheinbaum.
Otro pilar histórico del PRI, la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos, ahora participa en movilizaciones a favor de Morena y la 4T.
Sindicato de Trabajadores Ferrocarrileros de la República Mexicana se ha sumado a los eventos y alianzas con el gobierno actual.
La Confederación de Trabajadores de México era la central obrera más emblemática del priismo, fundada en 1936 y aliada por casi 90 años, ha roto formalmente con el PRI en los últimos años y ha ratificado apoyos a Morena en elecciones locales y nacionales, como en Sonora para 2027.
Estos sindicatos, que antes operaban como «soldados» del PRI en movilizaciones electorales y políticas, ahora replican patrones similares con Morena: presencia masiva en actos oficiales, afiliaciones colectivas y respaldo a reformas laborales y políticas del gobierno.
El cambio se interpreta como pragmatismo de las élites sindicales, que se alinean con el partido en el poder para mantener influencia, privilegios y negociaciones favorables.
Críticos lo ven como un «regreso al pasado» o la creación de un «PRI-Morena» o «Primor», con prácticas de presión sutil para afiliar trabajadores al partido dominante, premiando lealtad y castigando disidencia.
