Profeco reitera que la propina no es obligatoria
Profeco reitera que la propina no es obligatoria, el titular de la dependencia en Guadalajara, Marco Antonio Romero Nolasco, señaló que ningún consumidor está obligado a dejar un porcentaje fijo.
La Procuraduría Federal del Consumidor reiteró que la propina en restaurantes, bares y establecimientos similares no es obligatoria y debe ser siempre una decisión voluntaria del cliente.
De acuerdo con declaraciones del titular de la Profeco en Guadalajara, Marco Antonio Romero Nolasco, ningún consumidor está obligado a dejar un porcentaje fijo, como el tradicional 10%. El cliente tiene libertad para decidir si deja propina y en qué cantidad: 5%, 10%, cualquier otro porcentaje o incluso ninguna, según considere que el servicio lo merezca.
“El consumidor está en libertad de dar el 5, el 10 por ciento, el porcentaje que el consumidor considere que la persona que le atendió se ganó; entonces no es forzosa en ninguno de los casos, siempre será por voluntad propia”, precisó Romero.
Esta aclaración se alinea con la posición oficial de la Profeco a nivel nacional, respaldada por la Ley Federal de Protección al Consumidor (artículo 10), que prohíbe prácticas comerciales coercitivas, desleales o abusivas.
Incluir la propina de forma automática en la cuenta o exigirla sin consentimiento constituye una violación, y en casos graves ha llevado a clausuras de establecimientos.
Además, el delegado en Guadalajara hizo un llamado expreso a los consumidores para que denuncien a aquellos establecimientos que cobren comisión extra por pagar con tarjeta de crédito o débito.
Esta práctica está totalmente prohibida por la misma ley (artículo 7 Bis), ya que el proveedor debe absorber el costo de las comisiones bancarias y exhibir el precio total de forma clara y visible, sin cargos adicionales por el método de pago.
La Profeco ha reiterado en múltiples ocasiones que trasladar este costo al cliente es ilegal y puede derivar en sanciones económicas significativas para el negocio.
La propina es una gratificación voluntaria por el servicio recibido; no puede condicionarse ni imponerse.
