Refuerzan seguridad en Tequila con equipo antidrones
Refuerzan seguridad en Tequila con equipo antidrones, el Ejército Mexicano busca inhibir la utilización de esos elementos para espionaje o actos delictivos de los grupos criminales que operan en la zona del municipio jalisciense.
El Ejército Mexicano ha desplegado en el municipio de Tequila, Jalisco, equipos portátiles antidrones como parte de las operaciones de vigilancia y seguridad en la zona.
Estos dispositivos están diseñados para inhibir señales de drones no autorizados, con el objetivo de contrarrestar su uso para espionaje, vigilancia o actividades delictivas por parte de grupos criminales que operan en la región.
Elementos de las Fuerzas Armadas, incluyendo personal de Fuerzas Especiales, patrullan las calles de Tequila portando estos equipos de vanguardia. Un efectivo militar describió el dispositivo como un «equipo antidrones» destinado específicamente a bloquear señales de drones utilizados para fines ilícitos, como espionaje o posibles ataques.
Esta medida responde al incremento en el uso de drones por parte de organizaciones criminales en Jalisco y otros estados. Grupos como el Cártel Jalisco Nueva Generación han empleado drones para tareas de vigilancia, lanzamiento de explosivos improvisados, contrabando de drogas l y ataques contra fuerzas de seguridad o rivales.
En años recientes se han documentado casos de drones adaptados con explosivos en Jalisco, Michoacán y Guanajuato, aunque su efectividad es limitada por la carga reducida que pueden transportar.
Las Fuerzas Armadas mantienen una vigilancia constante e intensa en Tequila y zonas aledañas para inhibir estas amenazas aéreas no autorizadas, en el marco de estrategias más amplias contra el crimen organizado.
El despliegue incluye tecnología portátil que genera interferencias en las comunicaciones de los drones, neutralizándolos sin necesariamente derribarlos físicamente.
Este tipo de equipos antidrones forma parte de la respuesta nacional al avance tecnológico del crimen organizado, similar a adquisiciones en otros estados y al uso creciente de sistemas C-UAS por parte de las autoridades mexicanas.
