Lluvias matutinas colapsan vialidades en la ZMG
Lluvias matutinas colapsan vialidades en la ZMG; seguirá la lluvia ligera por el resto de la mañana y se pronostican más tormentas para la tarde con presencia de granizo y tormentas eléctricas.
Una mañana complicada vivieron este miércoles los habitantes de la Zona Metropolitana de Guadalajara debido a un cielo completamente cubierto y lluvias constantes que se registraron desde las primeras horas de este miércoles.
Las precipitaciones tomaron por sorpresa a miles de automovilistas y usuarios del transporte público, generando severos retrasos y afectaciones viales.
El agua constante saturó rápidamente los sistemas de drenaje, provocando encharcamientos e inundaciones en las avenidas más vulnerables de la metrópoli.
Los reportes viales señalaron un tráfico a vuelta de rueda en arterias principales como: Avenida Lázaro Cárdenas y Avenida Colón y de la Patria.
En la Zona de Plaza del Sol y la zona sur del periférico, donde el agua acumulada obligó a reducir drásticamente la velocidad.
El servicio de transporte público, incluyendo algunas líneas de Mi Macro Calzada y Mi Tren, reportó un avance más lento de lo habitual debido a la nula visibilidad y al congestionamiento generalizado.
De acuerdo con los radares meteorológicos, la inestabilidad en la atmósfera continuará afectando a la región occidente del país. Se prevé una tregua temporal de las lluvias hacia el mediodía, permitiendo que la temperatura máxima alcance los 26°C en un ambiente que se percibirá bastante húmedo.
Sin embargo, el riesgo no ha pasado. Las autoridades climáticas advierten que por la tarde y noche se reactivará el potencial de tormentas eléctricas.
Estas nuevas lluvias podrían venir acompañadas de actividad eléctrica y rachas de viento de hasta 40 km/h, por lo que el riesgo de caída de ramas o árboles sigue latente.
A pesar de los severos problemas de movilidad y las molestias que causan a los ciudadanos, los especialistas recuerdan que este temporal es vital para la región.
Las lluvias constantes ayudan directamente a la recuperación del Lago de Chapala, el embalse más grande del país y principal fuente de abastecimiento de la ciudad, además de provocar un «lavado atmosférico» que mejora notablemente la calidad del aire en la metrópoli.
