Promoción política a costa de la ley, el senador de Morena
Promoción política a costa de la ley, el senador de Morena, Carlos Lomelí, usó indebidamente las marcas mundialistas que podrían provocar una sanción de hasta 30 millones de pesos.
La ambición política parece no tener límites, incluso cuando se trata de ignorar los marcos legales más elementales.
El senador de Morena por Jalisco, Carlos Lomelí Bolaños, ha sido señalado por una presunta estrategia de promoción personal que raya en la ilegalidad: el uso no autorizado de logotipos oficiales de la FIFA y de la Copa del Mundo 2026 en volantes informativos distribuidos en el Área Metropolitana de Guadalajara.
Los materiales, que contienen un calendario de los partidos del Mundial —evento deportivo protegido por estrictas normas de propiedad intelectual—, ostentan logotipos registrados ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial.
Al utilizar estos emblemas sin la debida licencia, el legislador no solo incurre en una falta ética, sino que se coloca en el foco de severas sanciones administrativas y legales.
Especialistas en propiedad intelectual advierten que la FIFA es sumamente celosa en la protección de su marca.
De comprobarse la infracción, las multas estipuladas por el uso indebido de marcas registradas y derechos de autor podrían ascender a cifras exorbitantes, alcanzando hasta los 30 millones de pesos.
Resulta inaceptable que un representante popular, quien debería ser el primero en promover la cultura de la legalidad, recurra a la apropiación indebida de marcas globales para «inflar» su imagen política.
Esta acción no solo constituye un agravio contra los derechos de propiedad intelectual, sino que denota un desprecio preocupante por las reglas del juego democrático y comercial.
El uso de un evento de carácter internacional y deportivo para fines proselitistas bajo el amparo de una supuesta «información ciudadana» es una táctica vieja, burda y, en este caso, potencialmente costosa.
Lomelí, cuya trayectoria ha estado marcada constantemente por la controversia, parece haber olvidado que la inmunidad legislativa no protege contra la infracción de leyes mercantiles y de propiedad industrial.
La pregunta que queda en el aire es si el IMPI, bajo la presión de una marca con el peso internacional de la FIFA, actuará con la firmeza que el caso amerita o si, como ha ocurrido en otros casos de personajes con peso político en el partido en el poder, las sanciones se quedarán en el escritorio.
La ciudadanía de Jalisco merece representantes que actúen con integridad y respeto a la ley, no figuras que busquen destacar colgándose del prestigio ajeno y evadiendo sus responsabilidades legales.
Si Lomelí quiere ser parte de la fiesta mundialista, debería comenzar por respetar las reglas que rigen a todos los demás.
