Ratifican nombramiento de Gertz Manero como embajador en Reino Unido
Ratifican nombramiento de Gertz Manero como embajador en Reino Unido, Morena regala embajada a cambio de entregar la FGR y sepultar investigaciones contra Adán Augusto López.
La Comisión Permanente del Congreso ratificó este lunes el nombramiento de Alejandro Gertz Manero como embajador en Reino Unido, con votos mayoritarios de Morena, PVEM y aliados, mientras PAN se ausentó y MC se abstuvo.
Gertz, quien renunció a la Fiscalía General de la República en noviembre de 2025 tras presiones intensas, rindió protesta inmediata y dejará el cargo dos años antes de concluir su periodo constitucional.
Este movimiento no es diplomático: es un acuerdo político puro. Morena premia a Gertz con un puesto de lujo en Londres, con inmunidad y distancia, a cambio de su salida «voluntaria» de la FGR, facilitando el control total del Ministerio Público por parte del gobierno y el entierro de carpetas sensibles.
El principal beneficiario es Adán Augusto López Hernández, coordinador de Morena en el Senado y operador clave de la 4T, quien enfrentaba indagatorias graves por huachicol fiscal, «La Barredora», tráfico de influencias y omisiones patrimoniales millonarias.
Gertz se resistió inicialmente a cerrar esas investigaciones, que salpicaban directamente a Adán Augusto y cercanos al expresidente López Obrador.
La presión culminó en noviembre 2025 y el propio Adán Augusto operó la pinza con Sheinbaum para forzar la renuncia, ofreciendo la embajada como «salida digna».
Resultado la FGR pasa a manos afines de Ernestina Godoy como interina y perfilada sucesora, y las pesquisas incómodas se congelan o diluyen.
La oposición lo califica como «impunidad premiada» y «golpe a la autonomía» de la Fiscalía. En redes y análisis, se habla de «exilio dorado» para proteger a figuras intocables de Morena.
Gertz llega a Londres mientras Adán Augusto negocia su propio escape diplomático posiblemente Francia u otro destino sin extradición fácil.
Morena consolida el control institucional con la Fiscalía a modo, justicia selectiva y recompensas para quienes ceden. Un mensaje claro: en la 4T, la lealtad al poder se paga con privilegios; la independencia, con ostracismo.
